martes, 2 de febrero de 2021

 

Mindfulness y transformación ecosocial

Joseba AZKARRAGA ETXAGIBEL (2018)

Josep GALLIFA ROCA

(Conclusiones)

A modo de conclusión

Llevado a cabo con rigor, continuidad y cierta intensidad (condiciones que se dan en el MBTB), la práctica meditativa da lugar a una intensa toma de conciencia sobre la importancia de los recursos internos en el conjunto de la satisfacción vital. Esto redefine profundamente el bienestar como algo menos dependiente de opciones materialistas. Además, la práctica meditativa retrae al individuo del cumplimiento compulsivo e inmediato de sus propios deseos y ambiciones. La tendencia egóica del cuanto más mejor es experimentada como algo educable, abriendo espacios de experiencia más amplios para el con esto me basta (autolimitación y cultura de la suficiencia). Por todo ello, la práctica meditativa posee un notable potencial como vector de transformación social, en la medida en que provoca una distinta regulación de la vida cotidiana y desafía las formas hegemónicas de sujetivación.


Lejos de producir un sujeto sumiso y productivo, la práctica meditativa promueve una mayor consciencia de las acciones de los individuos sobre sí mismos (cuerpo y mente) y sobre el mundo, a través de la reapropiación de la atención y la intención. Se observa que restaurar la cualidad de la atención plena es una clave importante para silenciar el ruido del consumismo y relajar la visión egocentrada. Se da así una descolonización de la conciencia a partir de una reprogramación que va incubando un yo más resistente ante la omniabarcante programación sistémica y los automatismos establecidos. Se (auto)construye un sujeto ético con capacidad de inscribir otras normas en el cuerpo, a través de un autodisciplinamiento que promueve otra forma de gobernarse a sí mismo.


Queda por saber si los cambios permanecerán en el tiempo, pero la respuesta a dicha cuestión se nos presenta obvia: dependerá de una práctica constante y disciplinada. No pensamos que cualquier mindfulness sea per se un vector para el cambio social, hablamos de una práctica más bien profunda, rigurosa, metódica y con aplicaciones directas en la vida cotidiana. En dicho formato, los resultados confirman al mindfulness como un potencial gran aliado de una educación transformadora y, más específicamente, como herramienta de notable interés para reforzar la educación ecosocial. Para que el mindfulness cumpla esa función de remodelación subjetiva con efectos sociales transformadores, se requieren soportes institucionales, particularmente en el mundo educativo, y la formación del profesorado sería un excelente comienzo.

Para Artículo completo: 

Mindfulness y transformación ecosocial​
Autores: Joseba Azkarraga Etxagibel, Josep Gallifa i Roca
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5802517